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de 2001
Marhuenda, Fernando.
(2000): Didáctica General. Madrid: Ediciones De La
Torre.
286 pps.
16,18 Euros ISBN: 84-7960-289-9
Reseñado
por
Dra. Isabel
Cantón Mayo
Universidad de
León, España
5 de noviembre de 2001
Resumén
Nos encontramos ante un
libro que revisa los planteamientos tradicionales de la
Didáctica desde una dimensión novedosa en la
revisión del pasado, en la innovación en los
planteamientos y en la forma de abordarlos. El libro se enmarca
en una visión de la Didáctica como plan y como
compromiso ético e ideológico del autor, no como
cuerpo de conocimientos ya consolidados, sino en constante
construcción dentro de la línea
sociocrítica. Pone así la Didáctica y las
prácticas de la misma al servicio de quienes
enseñan y aprenden, buscando, con ello, mejorar la
justicia y la igualdad. Sigue la línea de Stenhouse al
considerar la enseñanza como un experimento sobre el
currículum, teniendo en cuenta que éste es mucho
más que los contenidos y abarca aspectos afectivos y
contextuales. Le interesa la dimensión simbólica
del currículum y advierte de la posibilidad de control de
las personas que puede ejercerse por parte de los poderes al
controlar el currículum escolar.
Abstract:
This book reviews offers
an alternative to traditional approaches in the field of
didactics. Using a socio-critical framework, Fernando Marhuenda
proposes to conceptualize the field of didactics as a plan, an
ethical and ideological commitment and not as a finished and fixed
body of knowledge. Following some of the ideas of Stenhouse,
Marhuenda considers teaching as a form of curricular
experimentation, considering the curriculum in its contextual,
emotional and symbolic dimensions.
La Didáctica
en Revisión
Pocas ciencias pueden
acreditar una dimensión diacrónica con más
peso y tradición que la Didáctica. En efecto: desde
los albores de la humanidad, aún antes de que los saberes
se plasmaran en forma escrita, la enseñanza y
latransmisión de los mismos fue un hecho sin el
cual éstos no hubieran sido posibles. Las primeras
tablillas mesopotámicas con escritura cuneiforme nos
narran las experiencias de un discípulo en clase con su
maestro y cómo le tomaba la lección. Pero
también pocas ciencias han avanzado menos en sus
planteamientos prácticos, en la operativización de
lo que estudian. El devenir de los siglos muestra una
didáctica rutinaria, repetitiva y penosa para los
estudiantes y hasta para los profesores. Por eso tiene mucho
mérito el trabajo que nos presenta Fernando Marhuenda, por
la revisión del pasado, por la innovación en los
planteamientos y por la novedosa forma de abordarlos.
Se inicia el
trabajo con una introducción en la que el autor hace una
declaración de intenciones sobre la Didáctica, no
como sustancia, sino como plan, como campo de
investigación y de enseñanza. Se trata, pues, de un
plan de trabajo, no como cuerpo de conocimientos ya consolidado,
sino en construcción dentro de la línea
sociocrítica de Gimeno o Santos Guerra en España y
de Michael Apple o Carr y Kemmis, en lengua inglesa. Marhuenda
pone así a la Didáctica y las prácticas de
la misma al servicio de quienes enseñan y aprenden,
buscando con ello, mejorar la justicia y la igualdad, tanto
escolar , como social.
En el primer
capítulo, Marhuenda desarrolla una epistemología de
la Didáctica, presentando diferentes tópicos, sus
usos, los límites internos y externos. Ademas refiere a la
evolución y estado actual de la Didáctica. Pero
aunque los epígrafes son bastante clásicos, no lo
es la forma de abordarlos ya que los cita y muestra, (por ejemplo
a Gage o Titone) para después significar que es
inadmisible esas posturas por su incapacidad para brindar
orientaciones de valor para la práctica educativa.
Contrapone las aportaciones desde el campo de la
Sociología o la Psicología (aunque sin abandonar la
Didáctica para pasarse a estas ciencias) y su aporte para
iluminar la práctica con propuestas plausibles y viables.
Por lo tanto, revisa el estudio de la Didáctica como campo
de conflicto entretradiciones discursivasdonde el
“establishment”-de base Tyleriana, de
ingeniería del currículum, como Thorndike o
Skinner- garantiza el conocimiento oficial, aunque hay campos
como el neomarxista (Freire o Apple) que no pertenecen a
él.
En este capítulo,
Marhuenda avanza la pregunta sobre ¿Cuáles son los
líderes o pugnas existentes en el campo? Para este autor,
existen diferencias notables entre los movimientos
críticos y los que están a favor de la eficiencia
social ya que el campo de la Didáctica está
impregnado ideológicamente, por lo que conviene averiguar
sus formas de legitimación, los conflictos de poder y su
argumentación. Así, para Marhuenda, definir la
Didáctica es tomar posición sobre cómo
piensa cada uno sobre qué es, para qué sirve y
cuáles son los límites, la evolución y las
posturas sobre la Didáctica y ello se hace a lo largo del
trabajo y de su relación con la Organización
Escolar.
La posición de
Marhuenda consiste en un acercamiento político a la
Didáctica ya que la enseñanza es una
práctica social y debe estar informada por la
política, las creencias y la ideología de cada uno,
o de una colectividad,para responder al carácter
moral que le es inherente. La Didáctica se ocupa
preferentemente de la enseñanza en la vertiente
institucional y en la social. No se trata de hacer
sociología para abandonar la Didáctica, sino de
tener en cuenta ésta y la psicología para iluminar
la práctica. Lo contrario sería utilizar la
Didáctica como legitimadora de la escolarización y
como forma de controlar técnicamente a los docentes y a
los estudiantes.
Marhuenda también
estudia en este primer capítulolos límites,
las dificultades y las distintas denominaciones del discurso
pedagógico; de estas dificultades nace la necesidad de
establecer vínculos armónicos como pueden ser
consensuar los objetos, el pensamiento del profesor y del alumno,
las estrategias de enseñanza, la programación, la
evaluación y la gestión y las relaciones entre la
teoría y la práctica. Termina el capítulo
ofreciendo una visión evolutiva de la Didáctica
partiendo de Ratke y Comenio hasta la actual teoría
pedagógica general de Meyer, pasando por la
dimensión Tyleriana, a la que le niega que sea la
única tradición didáctica, por ello habla de
los atractores corrientes que pueden agruparse en perspectivas
sociopolíticas que vinculan el currículum a la
lucha política y no sólo a la problemática
cultural, a las tradiciones europeas didácticas, a las
sajonas del currículum, etc.
Las aportaciones y
recopilaciones en este primer capítulo ponen de relieve
que, si bien es muy amplia la temática de las
investigaciones recientes en España en el área de
conocimiento de la Didáctica y la organización
escolar, se advierte y se alerta sobre la fuerte
vinculación de las nuevas líneas investigadoras a
la financiación económica que otorgan las
Comunidades Autónomas con la consiguiente dependencia de
las Administraciones financiadoras, que no se da en otros campos
científicos.
El actual estado de la
Didáctica es de confusión para unos, de caos para
otros y de “pantano epistemológico” en el que
están sumidas las Ciencias Humanas en general, para los
demás. La Didáctica es un campo atrapado en si
mismo, encerrado y cercado y cuando alguien sale de él es
más para emigrar que para volver. Para el autor, hoy la
Didáctica tiene como reto aunar líneas
básicas superando la dicotomía del
currículum (diseño y desarrollo) en el aula y fuera
de ella, recogiendo todas las tradiciones anteriores.
La
enseñanza y el currículum son los dos campos
básicos de la Didáctica: la explicación y la
normación. La enseñanza como ciencia aplicada ha
sido la dominante en la segunda mitad del siglo XX, pese a
mostrarse altamente ineficaz, tomada en una dimensión
descontextualizada y mecanica, derivada del racionalismo. Pero la
Didáctica tiene también una doble dimensión:
la moral y la técnica. El conocimiento didáctico se
encuentra entre lo nomotético y lo ideográfico,
hasta llegar a la comprensión; así, la
Didáctica no sólo es capaz de resolver problemas,
sino de identificarlos. La definición de la
práctica de la enseñanza es conseguir ser normativa
evitando una concepción instrumental de la acción.
Entre las funciones del currículum Marhuendacita la
autolegitimadora y la explicativa. Pero ¿cómo se
produce y reproduce el currículum? Está ligado a
las culturas, no de las aulas, sino de las sociedades en que se
desarrolla, ya que el aprendizaje de los sujetos contribuye al
progreso de la sociedad. Pero, como afirma Stenhouse, lo que hace
cualquier teoría del currículum es dar legitimidad
científica a sistemas y fines particulares y a su propia
perspectiva.
El Estado, que se
reserva el poder de decidir sobre el currículum es uno de
los más beneficiados por el curriculum seleccionado y por
su enseñanza en las aulas. La escuela se convierte
así en el instrumento de reproducción social,
separada del sistema productivo, pero tiene problemas de
legitimación ante la sociedad y ante los destinatarios del
currículum. Así diacrónicamente las
teorías curriculares han sido paralelas a las
teorías filosóficas sobre la escolaridad. La
evolución del currículum se explica por los
procesos de institucionalización, generalización,
totalización y masificación, que encierran el
currículum oculto y los mecanismos por los que se
convierte en tal, detrás del currículum
explícito. En este proceso juegan un papel decisivo la
institucionalización de la educación y el libro de
texto (éste ofrece seguridad sobre el control del
contenido de la enseñanza, legitima la selección de
contenidos a la vez que excluye otros y justifica el
currículum explícito de modelo racional.
Finalmente,
Marhuendanos habla del curriculum en la práctica. Y
es que para enseñar, nos dice, que no sólo hay que
saber la materia que se transmite, sino también los modos
de adquisición de esta materia que contribuyen
aconformar las decisiones que se han de tomar respecto al
diseño y a la representación del currículum.
El autor sigue en toda la obra la línea de Stenhouse al
considerar la enseñanza como un experimento sobre el
currículum, teniendo en cuenta que éste es mucho
más que los contenidos.
Dada su importancia el
currículum mejora por igual al docente y a los estudiantes
o no es un buen currículum. A un currículum hay que
pedirle que sea moralmente bueno, que beneficie tanto a los
estudiantes como a los docentes, que contribuya a su desarrollo
personal y profesional, que sea educativo, etc. Este
currículum ideal ya no es sólo un sumario, sino un
objeto simbólico y significativo con existencia
física, pero también con significados de tipo
cultural. La evaluación que cierra el ciclo de estudio
contiene diversas críticas del autor, por haberse
convertido en la estrella de la enseñanza, y, aunque no
niega su necesidad, si advierte sobre la herramienta de control
sobre la enseñanza que puede ejercerse a través de
ella.
Se trata de
un denso y completo libro que aborda la Didáctica desde la
perspectiva sociocrítica y pone todo su empeño en
deslindar esta opción de las tradicionales
técnico-racionales. No puede negarse que esta
opción ha hecho avanzar grandemente a la Didáctica
y a la Educación en general, pero convertirla en la
única opción, parece arriesgado y reduccionista.
Sin embargo, los apuntes y las razones que da de su opción
la convierten en rigurosa y convincente, por lo que puede ser una
lectura eficaz para los docentes que deseen realizar su
enseñanza desde perspectivas más amplias y abiertas
que las tradicionales. Muy documentado, metódico y
sistemático, no puede faltar en los Departamentos ni en
las Facultades de Educación.
Acerca de la autora
de la reseña:
Isabel Cantón
Mayo es Doctora en Ciencias de la Educación y Profesora
Permanente Titular de Universidad del Área de
Didáctica y Organización Escolar de la Universidad
de León. Es autora de más de una docena de libros,
correspondientes a la materia de la que es Titular:
Didáctica, Organización, Administración,
supervisión y Dirección de Instituciones
Educativas, Implantación de Modelos de Calidad en
Educación, Recursos Humanos y Nuevas
Tecnologías.
Acerca del autor del
libro
Fernando Marhuenda
Fluixà es Profesor titular de Universidad en el
departamento de Didáctica y Organización Escolar de
la Universitat de València. Entre otras materias, imparte
la docencia de la optativa 'Didáctica y
organización de la formación profesional y
ocupacional'. Es autor entre otras obras de los siguientes
librosEducación para el
desarrollo en la escuela: posibilidades y limitaciones
(Barcelona, Octaedro, 1995);
Educación y trabajo (Madrid, CCS, 2000);
Aprender de las prácticas: didáctica de la
FCT (Valencia, Universitat de València,
2001)
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